31 de diciembre de 2018

Mi viejo, Juan Carlos Gargiulo


 [Buenos Aires, 6-04-1928 / 18-10-2018]


No dejo de mirar esta foto que rescaté de un negativo esta mañana, la retoqué con mimo para devolverle su dignidad, tapé rayaduras y puntos que desvirtuaban mi recuerdo de su rostro de mirada dulce pero penetrante, siempre a punto de comunicar algo, de una palabra, un consejo, una enseñanza, un tema para debatir. ¿Cómo sintetizar aquí todo lo vivido, lo amado, lo disfrutado junto a él, a pesar de la distancia de este charco inmenso que nos separaba y de la enfermedad que lo tuvo a mal traer durante 12 años?
Mis primeros recuerdos son a bordo de un triciclo, y una canción que me cantaba a orillas del mar. Vinieron los juegos, el amor, su presencia siempre ejemplar. Mi admiración infantil por su ingenio y desparpajo para acometer acciones que a un niño maravillan, como darle inyecciones a un auto, para poder continuar un viaje y encontrarnos con nuestros abuelos.
De su mano conocí la inclaudicable militancia por la vida, la cultura, los derechos humanos, y la historia de Argentina y Latinoamérica. Su defensa de la Universidad Reformista y Pública en todos los períodos democráticos o dictatoriales. Muchas veces poniendo en riesgo su libertad. La defensa de la Sanidad desde su ámbito profesional, escribiendo, participando en los debates de la época, en la creencia de la revolución democrática y pacífica para los pueblos, haciéndome amar a la revolución democrática de Salvador Allende en Chile, a quien admiraba sufriendo su derrocamiento y asesinato.
Agradecerle el nacimiento de mi amor por España que comenzó escuchándole y viéndole al reproducir las canciones de la Guerra Civil Española, que en un pequeño disco proveniente de Uruguay ponía una y otra vez en el tocadiscos (en realidad eran las canciones que cantaba Chicho Sánchez Ferlosio y que fueron grabadas clandestinamente en un baño por un equipo sueco, y que fueron mantenidas en el anonimato). Y “Morir en Madrid”. Y los poemas de Marcos Ana, rescatados de la cárcel. La historia que me contó de cómo se generó el movimiento internacional que pedía por la libertad del preso del franquismo Julián Grimau, que lo contaban a él entre los creadores de ese movimiento. Y luego Lorca, y Miguel Hernández, y Machado, mostrándome los caminos que se hacen al andar. Precedieron o fueron contemporáneos a los relatos de mi abuela sobre la aldea, la guerra, su hermano muerto en ella. Las cartas españolas, las estampillas y el olor a tinta. Parecido al de los periódicos que clandestinamente guardaba para repartir entre compañeros en las diferentes épocas de las dictaduras en Argentina.
La vez que, sin saberlo, me salvó la vida, cuando yo estaba decidido a ir a vivir a Tucumán, el mismo año en que se desató en esa provincia la represión más feroz que culminaría en la dictadura de Videla. Él me convenció que me quedara en Buenos Aires, cerca de él, bajo la protección del hogar.
Vinieron los años más difíciles de la dictadura, con amenazas, y su lucha desesperada por salvar a personas queridas, perseguidas, ayudando a sacarlas del país o incluso como forense reconociendo los restos de desaparecidos.
Incomprendido por muchos no abjuró nunca de sus ideas, incansable investigador de la cultura y la filosofía universal, últimamente estaba releyendo la Ilíada.
Luchó y celebró la reconquista de la democracia, allí comenzó entre nosotros una gran complicidad para analizar e intentar comprender lo que sucedía. Siempre con intercambios y recomendaciones.
Mi padre y mi madre se amaron toda la vida, me lo demostraron en lo cotidiano y también en la distancia. Mi madre lo cuidó con devoción los 12 años de enfermedad. Lo que hizo su vínculo muy fuerte. Tuvo una vida plena, intensa y llena de amor. Disfrutaron mucho juntos.
Vivió la distancia de los hijos con dolor, aunque comprendía esa necesidad vital que emprendimos cada uno. Fue para él un trago difícil y amargo. Pero la llegada de los nietos, la ampliación de la familia, le dió un nuevo giro a sus vidas. Durante 14 años viajaron a España a vernos y estar un tiempo con los hijos y los nietos. Luego la enfermedad le aisló y todo fue mucho más difícil.
Durante la desesperación de los primeros meses de la enfermedad, su necesidad de comunicación le hizo recuperar la escritura, y se lanzó frenéticamente a escribir, sobre todo tipo de temas, así nacieron sus blogs, primero ¡UFA! y luego EL LABERINTO . Una fructífera producción lo conectó de una nueva manera al mundo, compartiendo sus pensamientos, sentimientos y sus ideas acerca del pasado, la modernidad, los tiempos que corren, la propia enfermedad y su decadencia personal, mantenida con gran dignidad.
Fue un enamorado de la ciudad de Buenos Aires y del barrio que le vio nacer. Se implicó personalmente en la vida barrial impulsando mejoras, transformaciones y defendiéndolo contra los atropellos de la especulación.
Fue como tantos militantes anónimos, un grande, con una férrea voluntad, con sus aciertos y errores, un hombre justo.
El sábado 13 de octubre me despedí de él convencido que no le volvería a ver, pudimos compartir unos últimos momentos los cuatro juntos, le agradecí la vida que me dio y le pedí perdón por la distancia.
Vendrán en estos días a mi memoria ríos de recuerdos, navegaré en sueños con su abuelo, con su madre, mi abuela, con su padre, mi abuelo, los hermanos ya idos y toda esa gran familia inmigrante que tuvo y que supo atesorar y resguardar su memoria para que nosotros aprendiésemos a amar .
La fina lluvia de hoy me trajo esta pequeña semblanza de él, mi viejo.


NOTA: la foto, en Buenos Aires a principios del otoño de 1977.

20 de abril de 2017

23 de diciembre de 2016

Feliz 2017


20 de diciembre de 2015

6 de diciembre de 2015

Tres videos

  Casa de los abuelos Nicolás y Vicenta Gargiulo   https://www.youtube.com/watch?v=2MjFtdszZIU

Mis tíos de 86 y 87 años votando   https://www.youtube.com/watch?v=2ZIG7lrcpa4

86 años de energía imperecedera  https://www.youtube.com/watch?v=zuNmPEK4ZQ4

 

Por Gustavo Gargiulo

18 de septiembre de 2015

Héctor A. Ferreiro.




El martes 15 de setiembre a la noche sonó el teléfono. La voz de Beba,su esposa nos anunció que Héctor había muerto el 4 de setiembre. Conmovido, muy triste, cuando me dormí tuve un sueño. Estaba en el patio de la casa de don Angel. Yo solo, y con mi hábil pierna izquierda, la misma que hoy a mis 87 años me llena de problemas. Mis pies calzados con zapatillas marca Langosta, pateé una pelota de goma pulpo convirtiendo un 8º gol, en un arco formado debajo de un rojo banco de plaza. El arquero, un banquito de cocina puesto horizontal para hacer más dificil la conversión. Hecho el gol caminé en retroceso, llegué a la conjunción del patio con el corredor por donde entraba el automóvil de don Angel. Me detuve y me puse a llorar. Angustiado me desperté. Solo, así quedé en la realidad , ya que de todos los que conformaron familias, entrañables amistades, fraternales.Desaparecieron con Héctor los cuatro chicos de aliados. Desaparecieron mis dos hermanos. De los siete que nos juntábamos, aquí estoy intentando dejar una impronta anímica, sentimental. Excluyo  biografía o caracterización profunda.Héctor y yo éramos un equipo bautizado esportivo caquita. Los rivales Horacio y Enrique bautizados Lipochin. Jugábamos con reglas precisas a 6 goles. Nos mantuvimos invictos en toda nuestra infancia. ¿Por qué en el sueño el nº 8?. No conozco numerología, mal puedo interpretar su significado. Sé que el 8 es signo de poder, de habilidad ejecutiva, capacidad de ejecución y mando.
La vida transcurrió. El fué arquero del seleccionado de fútbol del colegio Nicolás Avellaneda. Presumo tengo en algún lugar de mi casa un álbum del colegio y en una foto de las tantas está el con su gorra , sus rodilleras. La final jugada en el club Gimnasia y Esgrima, sección Jorge Newbery, la perdimos.

Héctor como sus hermanos fué parte fundamental de nuestras vidas. Cada uno de ellos ocupó un lugar, como nosotros en la de ellos. Lo veo pasar por la Av Libertador montado en su moto Gilera rumbo a Luján  donde trabajaba  como ingeniero industrial en una fábrica de carrocerías. Lo veo el día de su boda con su ejemplar mujer, Beba. Lo veo, lo veo, lo veo. Envejeciendo porque el tiempo, ese escultor inexorable nos atrapó a todos. Qué tristeza, solo puedo verlo en el recuerdo hasta que la memoria lo difumine, le quite presencia.


Juan Carlos, mejor dicho El Veji.

8 de julio de 2015

70 años de Sergio Aschero






En las fotos las dos 1ºs son de Carlitos Aschero hijo de Carlos Aschero (el antropólogo) (primo de Dunin, Billy y Veji)  La siguiente es Sergio Aschero (músico) y María Fux (su madre) Sergio es hijo de Juan Aschero hermano de Carlos y también primo de D.B.y V.  las dos siguientes son maría Fux (93 años) y Sergio.

Las fotos fueron tomadas por Juan Onetto , amigo de Sergio desde la infancia, durante la celebración del 70 cumpleaños de Sergio. Juan tuvo la amabilidad de enviarmelas hace unos días.

Juanca

2 de julio de 2015

13 de mayo de 2015

Edu cumple 5 años

El viernes 15 de mayo Edu cumple 5 años, aquí las fotos donde se lo ve en el esplendor de la edad.

Edu 01

Edu 02

Edu 03

Edu 04

http://www.goear.com/listen/8c16c3f/beautiful-boy-darling-boy-john-lennon

6 de abril de 2015

Feliz 87 cumpleaños

 

 

desde Basardilla, te deseamos un feliz 87 cumpleaños

4 de abril de 2015

AUXILIO CÓNDOR

 

CONDOR

Agustín, nuestro cuñado y Rodolfo Mundiñano , su socio crearon una empresita de auxilio mecánico llamada Cóndor. Tuvieron hasta tres camiones. Dos Studebaker, como el de la foto y un Chevrolet. La puerta fue diseñada y pintada por nuestro primo Juan Aschero. La oficina estaba en la pieza del fondo a la derecha del jardín de Montañeses. El teléfono era una prolongación del mío de mi consultorio con llave para pasarlo de uno a otro. Los cobros con cheques los depositaban en mi cuenta del Banco Nación de Cabildo y Sucre. El tío Gaitanín trabajó un tiempo de oficinista. Rodolfo sigue siendo amigo mío y fue el testigo en el registro civil de la anotación del nacimiento de Coto. Una anécdota trágica es la de uno de los camioneros en un auxilio se tiró debajo de un camión  en la parte de atrás y tratando de arreglarlo se le cayó encima el eje trasero aplastándole el cráneo en el acto. Bueno eso es todo y es bueno que la familia sepa de esta historia.

 

VEJI

9 de febrero de 2015